Esta mañana he tenido conocimiento, de la triste noticia, del fallecimiento de Augusto Borderas. En un momento, se han amontando recuerdos y vivencias compartidas con él.
Una persona siempre amable, una enciclopedia de sabiduría y una voz que te transmitía tranquilidad. Echaré de menos su presencia en los próximos Premios Dato Económico pero también echaré de menos sus discursos, que se regían por la reglas de lo que tienen que ser; la primera que el orador tenga una trayectoria intachable y una reputación inmaculada. La segunda que el discurso esté escrito de su puño y letra, alejado de palabras vacías y rebuscadas que no dicen nada.
Y la tercera es defender lo que se escribe, cargado de buenos argumentos y buen sentido-.
Así eran sus discursos y artículos, honestos y con ese toque de humor inglés que no faltaba.
Te voy a echar de menos Augusto. Abrazos a la familia.
