Llega este lunes la nueva portada. La número 300: «Tres centenares de números. Trescientas veces en las que Dato Económico ha salido a la arena.
Y sí, la comparación es inevitable: como los espartanos de la película 300, también nosotros hemos librado nuestras propias batallas. No con lanzas ni escudos, sino con algo mucho más frágil y, a la vez, más poderoso: la información.
Hemos combatido en frentes cambiantes: crisis económicas, transformaciones empresariales, nuevas normativas, silencios institucionales, euforias pasajeras, datos que no cuadraban, cifras que había que perseguir, historias que nadie más quería contar…
Algunas batallas fueron gloriosas, otras duras, otras simplemente necesarias. Pero todas, absolutamente todas, han tenido un mismo objetivo: mantenernos como un medio útil, influyente y pegado a la realidad económica de Vitoria‑Gasteiz y Álava.
Como aquellos 300, también nosotros hemos resistido en ocasiones contra gigantes. Contra la falta de tiempo, contra la saturación informativa, contra la tentación de lo fácil. Y lo hemos hecho con disciplina espartana: contrastando, preguntando, revisando, volviendo a empezar cuando hacía falta. Porque el periodismo no se libra con ruido, sino con precisión.
EJERCITO SIN ARMAS
Detrás de cada número hay un pequeño ejército sin armas: redactores, colaboradores, fotógrafos, diseñadores, comerciales, administrativos, asesores, empresarios que abren sus puertas, instituciones que responden —a veces— y lectores que exigen. Un ejército que no empuña acero, sino grabadoras, libretas, ordenadores, cámaras de fotos y la convicción de que contar bien la actualidad.
Llegar al número 300 en el año XXVI, no es una victoria. Es una posición conquistada. Un punto elevado desde el que mirar hacia atrás con orgullo y hacia adelante con responsabilidad. Porque las batallas que vienen —la transición energética, la inteligencia artificial, la nueva industria, la movilidad, la vivienda, la fiscalidad…— exigirán la misma firmeza que los espartanos, pero también la misma inteligencia que el buen periodismo.
Si algo hemos aprendido en estas 300 entregas es que la influencia no se reclama: se gana número a número. Y aquí seguimos. En pie. Con la tinta afilada y también amable. Preparados para las próximas 300 portadas y todo lo que aún queda por contar. Si algo nos enseñan los espartanos es que la fuerza está en la convicción. Y nosotros seguimos aquí, firmes, después de 300 batallas periodísticas. Que vengan las próximas. Que se abran los nuevos frentes. Porque mientras haya historias que merezcan ser explicadas, Dato Económico seguirá avanzando, sin retroceder.
LIBERTAD
Porque después de 300 números, la pregunta sigue siendo la misma que lanzó Leónidas: “¿Qué debería hacer un hombre libre?” Y nosotros lo tuvimos claro: contar lo que pasa, aunque duela.
EL INFIERNO
Hemos librado batallas sabiendo que “esta noche cenaremos en el infierno” si hacía falta, pero siempre juntos, como un solo escudo. Y cada vez más -de unos años a esta parte- hemos librado batallas para degustar en el cielo.
Sin olvidar nunca aquello de que “al final, la verdadera fuerza del espartano es el guerrero que está a su lado” —y los nuestros son los 50.000 lectores anuales-.
Hemos peleado cada noticia, porque “los espartanos nunca se retiran, los espartanos nunca se rinden”.
EL CIELO
«Mil naciones del Imperio Persa caerán sobre ti. Nuestras flechas oscurecerán el sol», decía Jerjes.
«Entonces luchemos a la sombra». Aunque nos gusta hacerlo al sol, por comentar.



