La pérdida del Dr. Augusto Borderas deja un vacío difícil de llenar en estas páginas de Dato Económico, a las que estuvo tan ligado como presidente de honor.
Sus editoriales mensuales eran mucho más que un ejercicio de reflexión: eran el reflejo de una vida rica en experiencia, sensibilidad y compromiso. En ellas, y también en los momentos que compartí con él como miembros del jurado del Premio Dato Económico, tuve la oportunidad de conocer de a una gran persona cercana y generosa, que sabía enriquecer cada encuentro con anécdotas de su trayectoria como pediatra y gestor sanitario, siempre contadas con humanidad, humor y vocación.
Hoy despedimos no solo a un gran profesional, sino a alguien que supo seguir aportando hasta el final, con una mirada lúcida y profundamente humana.
DEP
